jueves, 30 de octubre de 2008

Cuidando Nuestra Esencia




Un buen día, cierto niño acompañado por su perro se sentó en medio de la plaza mayor de su pueblo. El niño comenzó a recitar unos cuentos llenos de mensajes de esperanza, héroes llenos de bondad, sacrificios de amor hacia el prójimo, etc. Cada relato más esperanzador y motivador que el anterior… la gente, al escucharlo, rodeaba al niño, primero por curiosidad, y luego, ya embrujado se abandonaba en escuchar los mensajes. Lo curioso –o lo regular diría yo- es que la gente se comenzó a cansar de los cuentos, de los mensajes, y luego, del niño; así cada día fue perdiendo -no se si uno a uno- adeptos. El niño continuaba con su visita a la plaza, recitando sus cuentos acompañado de su perro. En cierta ocasión, un buen samaritano se “compadeció” del niño y tratando de persuadirlo para que ya no continuase con ese “sacrificio” le preguntó:

-Dime muchacho por qué recitas tus cuentos si ya nadie te escucha?

El niño le respondió: al principio contaba mis historias para que el mundo cambie,… ahora que estoy solo y nadie escucha… cuento mis historias para que el mundo no me cambie…


Cuántas veces hemos dicho o escuchado frases -llenas de pena, rabia o nostalgia-como:

-Yo he cambiado…
-Yo no era así, ya no soy el mismo de antes…
-Las circunstancias, la vida y la gente me cambió…

Y vamos dejando que nos cambien nuestra esencia. Vamos dando permiso para que el dolor nos modele. Según nosotros nos hacemos más duros para que a la próxima no nos duela… y nos volvemos desconfiados, resentidos, amargados,… según nosotros la vida nos ha hecho “madurar”.

Nada más falso, la esencia con la que hemos venidos al mundo es lo único que existe.

No porque nos traicionen significa que nosotros debemos cambiar, no porque nos fallen significa que dejemos de dar amor, que justos paguen por pecadores. Sé de casos de gente que ya no quiere enamorarse únicamente porque sufrieron decepciones. Dejar que el dolor nos modele significa vivir atados a situaciones de dolor. Y, por la Ley de la Atracción atraeremos a nuestras vidas únicamente aquello en lo que estemos enfocados.

Es más sencillo dejarse modelar por el dolor, abandonarse, auto compadecernos y sobre esa base manejarnos con dolor, y devolverle al mundo más rabia.

Es más fácil hacernos pasar por victimas de las circunstancias culpar al mundo… para que sobre esa base justifiquemos nuestros infortunios fracasos, o actitudes nocivas.

Ojo. No existen culpables ni victimas, tú no eres un muñeco que la gente puede maniobrar a su antojo, tu cerebro tampoco es un recipiente vacío en el que los demás pueden llenar de ideas. Cada uno de nosotros somos responsables porque así lo permitimos. Y eso nos sucede cuando abandonamos nuestra esencia. Cuando dejamos de ser quienes somos.

¿Cómo encontrarnos a nosotros mismos?

No hay nada más sencillo que eso.

-Queriéndonos a nosotros mismos.
-Respetando nuestras ideas
-Respetando nuestro cuerpo
-Cultivándonos para crecer siempre.

Cuando te respetas y te quieras a ti mismo, darás amor y respeto a tu entorno. Y por añadidura recibirás lo mismo.

Todo se engloba en la autoestima. Parafraseando a Luisa Hay, cuando nos amamos a nosotros mismos, desaparece la enfermedad, desaparece la carencia, l@s amantes que nos hacen daño se van a causar dolor a otro lado. Y entramos en una dimensión de GRACIA con el UNIVERSO.


Eso es todo.

El Trípode

maestrotripode@gmail.com

PD. Este artículo va dedicado a mi amiga Elizabeth, a quien le digo que las casualidades no existen.

2 comentarios:

Lobo Emprendedor dijo...

Hay 2 tipos de personalidades en este mundo:
1._ los que se amoldan a las circuntancias que los rodea.
2._ los que gracias a su forma de percibir la vida, transforman su entorno.
JEJEJE estas dos personalidades, viven dentro de cada ser humano, pero los que alcanzan la felicidad, pasan mas tienpo en la 2

Lobo Emprendedor dijo...

Hay 2 tipos de personalidades en este mundo:
1._ los que se amoldan a las circuntancias que los rodea.
2._ los que gracias a su forma de percibir la vida, transforman su entorno.
JEJEJE estas dos personalidades, viven dentro de cada ser humano, pero los que alcanzan la felicidad, pasan mas tienpo en la 2