
Cuando adolescente era el más bajito de la clase, no me gustaban los deportes, mi padre era un poco tacaño así que el uniforme escolar me quedaba pequeño y apretado ya que tenia que usar el del año anterior. Es decir, no era el pinton, ni el bacán, ni el atlético de la clase. En contraste siempre quedaba prendado de la más linda del salón, la rubiecita, que justo era la niña que más billete tenía. Y, desgraciadamente por uno de esos mitos que se forman entre los adolescentes y que subsiste luego en la vida de los varones adultos, creía yo que si era el primero en mandarme con las chicas ellas me aceptarían de plano... ya se imaginarán las rebotadas que sufría cada vez que me mandaba con una jeva.
Bueno, son las mujeres quienes nos escogen, es más, aún cuando ya hemos sido elegidos, constante nos irán poniendo pruebas. No las culpemos, ni hay que blasfemar por esto. Es una carga que tienen que llevar debido a que, por especie, son ellas las que llevan la tarea de la gestación. Deberán llevar un crío por nueve meses dentro de ellas y luego tenerlo a su cuidado al menos en los primeros años de vida del bebe. Por esta razón han diseñado mecanismos de selección. No querrán embarazarse de algún patán que luego las deja.
El error que comete un hombre a la hora de seducir a una mujer es eso: SEDUCIR. Ni bien le presentan a una chica o se siente atraído por alguien, ya está pidiéndole su número telefónico, correo electrónico, concertando una cita y ni siquiera se da cuenta que la chica no tiene ni el mínimo interés en compartir unas horas de su vida con alguien que no conoce.
¿Te diste cuenta? En algún momento de la historia de la humanidad nos creímos eso de que nosotros somos los poderosos y somos los que elegimos a nuestras hembras. Tenemos metido esta mentira como información genética, de allí que creemos que con sólo manifestarles nuestro interés ellas caerán rendidas a nuestros pies.
Si no haz conseguido nada es porque nada de lo que haz hecho hasta ahora sirve.
Trabaja en ti, busca siempre ser el mejor, no te digas para ti mismo ... así nomás esta bien, si el amor tiene que venir, vendrá ... claro que vendrá seguro encontrarás tu alma gemela, pero te aseguro que no será una chica lima-teens. No caigas en ese refrán popular de que siempre hay un roto para un descocido, si tu eres mejor de seguro que las mejores jevas te echarán el ojo y pelearán por ti. Ya tu inteligencia te ayudará a seleccionar lo que más te conviene.
Cuida tu postura: hay gente que cuando camina más parece que se arrastra, siempre mirando al suelo como si les hubiera caído un sol (moneda de mi país Perú) con las manos en los bolsillos como si los huevos se les fuesen a escapar. Lo único que proyectan es inseguridad y baja estima. Nada de eso, camina luciéndote, como si estuvieras completamente satisfecho con cada parte de tu cuerpo. Camina sin prisa, frente alta, mirando a los ojos de quién saludes a tu paso. De esa manera proyectarás poder.
Cuida tu apostura: Siempre proyecta una imagen aseada, el estar sucio no es sinónimo ni de moda, ni de juventud, ni de rebeldía, Además recuerda que el estilo de tu vestimenta de alguna manera delimitará tu campo de acción con las jevas. ¿Acaso haz visto a un punk andando de la manita con una secretaria ejecutiva?
Cuida cómo lo dices: nada de hablar bajito o a la carrera, atropellando tus palabras, habla claro, usa pausas déjate terminar cada palabra, no empiezas una sin haber terminado otra. Mira siempre a los ojos cuando hables, el no hacerlo denota falsedad, o inseguridad. NO finjas la voz, hay patas que engolan la voz para pasar por interesantes, hay quienes por parecer caballerosos bajan el tono. Déjame decirte que fácil darse cuenta, lo único que logran es pasar por atorrantes. Se tu mismo pero habla claro, y con buen volumen, puedes usar tonos bajos cuando te acerques más a ella cuando quieras poner en tu diálogo un poco de complicidad o misterio.
Cuida lo que dices: con esto no te quiero decir que hables como tu papá, tampoco que seas un diccionario andante y por el hecho de sorprenderla hables en difícil, nada de eso usa palabras sencillas, recuerda que una chica no es un amigo o camarada, así que por favor, cuida que no se te vaya escapar alguna lisura (al menos en las primeras citas).
Cuida tu físico: ninguna chica quisiera salir con alguien que parece que pase hambres. O si estás subido de peso no creas que voltearán a ver tu ingreso a alguna discoteca, solo serás un gordito mas que se va a tomar unos tragos. Haz ejercicios proyectarás salud, además que te dará concentración y resistencia para las artes amatorias.
Tu me dirás, pero las jevas hoy en día se fijan en la billetera, en cuan gorda está. Bueno hay de todo, si quieres ser uno de aquellos que las mujeres busquen por su dinero. En ese tipo de relaciones no creo que nadie utilice a nadie, pero no te sorprendas en que la mujer de tu vida abandone el barco cuando caigas en banca rota.

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